
Pastor caucásico©Shutterstock
No obstante, los datos obtenidos indicaron que los perros braquicéfalos son los que peor parados salen. En esta categoría se encuadran razas como el pastor caucásico, que tiene una esperanza de vida de tan solo 5,4 años.
Mastín italiano
Lo mismo se aplica al mastín italiano, que tiene una esperanza de vida de tan solo 8,1 años.
Bulldog francés
El bulldog francés, curiosamente, puede llegar a vivir hasta 9,8 años.
Lancashire heeler
En el otro extremo tenemos al Lancashire heeler, una de las razas más longevas que existen. Estos perros pueden llegar a vivir 15,4 años.
Spaniel tibetano
El spaniel tibetano es otra raza conocida por su longevidad: 15,2 años de media.
Perro salchicha miniatura
Y el perro salchicha miniatura sorprende con una esperanza de vida media de 14 años.
Entonces, ¿cuál es la diferencia?
Entonces, ¿por qué algunos perros viven más que otros? El estudio llegó a unas conclusiones de lo más interesantes.
Tamaño
El tamaño juega un papel en la longevidad. Las razas de porte pequeño y mediano son las que más viven, con una media de 12,7 y 12,5 años, respectivamente. En la imagen se puede ver a dos ejemplares de shiba inu, una raza que vive 14,6 años de media.
Razas de complexión pesada
Se descubrió que los perros de porte grande tenían un 20% más de probabilidades de vivir menos (en comparación con los de porte pequeño): 11,9 años de media. El corpulento bulldog inglés, por ejemplo, tan solo vive unos 9,3 años.
La importancia del hocico
La forma del hocico (p. ej. la relación entre el ancho y el largo del cráneo) también influye en la esperanza de vida.
Braquicéfalos
Se descubrió que los perros braquicéfalos (es decir, los de hocico plano) como el carlino (11,6 años) tenían un 40% más de probabilidades de vivir menos que otros perros con un hocico alargado.
Perros de hocico alargado
El labrador y el border collie (13,1 años) que mencionábamos al principio son dos ejemplos de perros con el típico hocico alargado.
Las hembras viven más
Se descubrió que las hembras (12,7 años) viven más que los machos (12,4 años).
Relación
El estudio también encontró una correlación entre el sexo, el tamaño y la forma del hocico.
¿Plano o alargado?
Por ejemplo, un macho de porte medio y hocico plano tiene el triple de posibilidades de vivir menos que una hembra de porte pequeño y hocico alargado.
La excepción a la regla
Pero como se suele decir, siempre hay una excepción a la regla. El lhasa apso, un perro de hocico casi plano, sorprende con una de las mayores esperanzas de vida: 14 años de media.
El árbol genealógico perruno
Al encargar este estudio, el Dogs Trust obtuvo un mapa de la longevidad canina a lo largo de todo el árbol genealógico de los perros, lo que aportó pruebas de que el linaje ancestral también influye en su esperanza de vida.
Razas emparentadas con una menor esperanza de vida
Por ejemplo, entre los grupos de razas emparentadas con una esperanza de vida corta se incluyen los pastores caucásicos, los mastines, los bulldogs, los presa canarios, los mastines napolitanos (imagen) y los mastines italianos.
Conclusiones
Aunque los resultados del estudio confirmaron lo que ya se sospechaba (p. ej. que las hembras sobreviven a los machos y los perros pequeños a los grandes), sí han servido para llenar un vacío significativo en la investigación acerca de la esperanza de vida canina, o al menos eso cree Kirsten McMillan, científica de datos del Dog Trust y autora principal del estudio. Pero los resultados vienen con una advertencia.



